Armadura coreana antigua en Japón: la huella de Baekje
En esta página
- Qué es: una coraza laminar de hierro enterrada en 593
- Cómo llegó allí: los constructores de Baekje en Asuka-dera, del 588 al 596 d.C.
- 1957: la armadura coreana antigua sale a la luz en Japón
- De 2015 a 2026: los rayos X llevan la pista de Goguryeo a Baekje
- Lo que puedes ver hoy en Asuka-dera
- Preguntas frecuentes
Año 593, al sur de Nara. Al pie del pilar central de la pagoda de Asuka-dera queda enterrada una armadura completa, hecha de pequeñas placas de hierro atadas con cordón. Es la armadura coreana antigua hallada en Japón, y nadie volverá a verla hasta 1957. Asuka-dera, en la aldea de Asuka, fue el primer templo budista de gran escala del país, y en su construcción trabajaron artesanos de Baekje, uno de los Tres Reinos de Corea. Durante décadas, fuera de Japón solo se le conocieron parientes cercanos en Goguryeo, el reino del norte de la península. Hicieron falta rayos X, medición en 3D y una visita a una fortaleza de Baekje para cambiar el panorama, y en abril de 2026 la noticia dio la vuelta al mundo: la armadura está construida a la manera de Baekje.
Respuestas rápidas
- Es una armadura laminar de hierro completa: se enterró en 593 bajo la pagoda de Asuka-dera, cerca de Nara, y salió a la luz en 1957.
- Con los rayos X y la medición en 3D, iniciados en 2015, se vio que el torso, los hombros y la parte alta de los brazos forman un solo sistema atado, igual que en la armadura de Baekje de la fortaleza de Gongsanseong, en Gongju (Corea).
- La coincidencia apunta a artesanos de Baekje, aunque no prueba que la pieza se forjara en Corea, y cuadra con el Nihon Shoki: según esa crónica, Baekje mandó a Asuka constructores de templos y reliquias de Buda en 588.
Qué es: una coraza laminar de hierro enterrada en 593
En el inventario del depósito de la pagoda, la coraza figura como un solo juego completo de láminas de hierro. Eso es lo que significa «laminar»: cada placa lleva perforaciones y va atada a sus vecinas, de modo que el conjunto acompaña los movimientos del cuerpo. A finales del siglo VI la técnica ya no era ninguna novedad en Japón, y los especialistas en armaduras del período Kofun tardío toman precisamente esta pieza como ejemplar de referencia, el llamado «tipo Asuka-dera». El enigma estaba en otra parte, en su forma concreta de montaje. Según la revisión del depósito que el arqueólogo Naoto Isahaya publicó en 2025, durante mucho tiempo solo se le encontraron paralelos fuera de Japón en Goguryeo.
Cómo llegó allí: los constructores de Baekje en Asuka-dera, del 588 al 596 d.C.
Si hay una armadura bajo una pagoda, es porque el budismo entró en Japón a través de Baekje, y Baekje puso además a la gente que sabía darle casa. El rey Seong de Baekje mandó a la corte de Yamato una imagen de Buda y textos sagrados, los sutras, en el 538 d.C.; el Nihon Shoki fecha el regalo en 552, pero los historiadores suelen quedarse con 538. En 588 el envío fue mucho más ambicioso. Llegaron entonces, según el Nihon Shoki, reliquias de Buda, monjes, dos carpinteros de templos, un especialista en la aguja metálica que corona las pagodas, cuatro tejeros y un pintor, y la crónica anota el nombre de cada artesano, tal como recoge el boletín de patrimonio cultural de la aldea de Asuka. En la historia hispánica, esos mismos años tienen nombre propio: en 589, el III Concilio de Toledo hizo oficial el paso del reino visigodo de Recaredo del arrianismo al catolicismo. Mientras en Asuka se levantaba el primer gran templo budista de Japón, la Hispania visigoda cambiaba de credo oficial.
Las obras del salón dorado arrancaron en 592. En el primer mes de 593 las reliquias se colocaron en la piedra central de la pagoda, y al día siguiente se alzó el pilar central. Una crónica muy posterior, el Fusō Ryakki, asegura que Soga no Umako y más de cien asistentes vistieron a la usanza de Baekje para la ceremonia. El templo se dio por concluido en 596. Baekje cayó en 660, pero las tradiciones artesanales budistas de Corea le sobrevivieron largamente: siglos más tarde, Goryeo tallaría las planchas de madera de la Tripitaka Koreana por motivos que tenían tanto de guerra como de oración.
1957: la armadura coreana antigua sale a la luz en Japón
Corría 1957 cuando el Instituto Nacional de Investigación de Bienes Culturales de Nara emprendió su tercera campaña de excavación en el sitio del templo. Dentro de la plataforma de la pagoda, a 2,7 metros de profundidad, el equipo dio con la piedra central, un bloque de unos 2,4 a 2,6 metros por lado. En el hueco central de las reliquias solo quedaba un plato de lámpara. La razón venía de siglos atrás: un rayo incendió la pagoda en 1196, y en 1197 se sacaron las reliquias de debajo del pilar y una parte volvió a enterrarse en un recipiente nuevo. Aquel pozo, sin embargo, nunca alcanzó la esquina oriental de la piedra. Allí seguía la armadura, en la misma posición de 593, y en la esquina suroeste esperaban intactos un cascabel de caballo, una piedra de afilar y una pieza de hierro en forma de S para la silla de montar. En el depósito entero se contaron más de 2.300 cuentas, 29 aretes y al menos 11 cuchillos.
Al lector mexicano, ese reparto entre centro y esquinas le resultará familiar. En un artículo publicado en la revista Arqueología Mexicana, Leonardo López Luján explica que en Mesoamérica las ofrendas solían enterrarse en el centro, en las esquinas y a lo largo de los ejes principales de los edificios. Ninguna de las dos tradiciones supo de la otra, y aun así en Asuka se repite el esquema: en 593 las reliquias fueron al hueco central de la piedra, y la armadura y los arreos de montar, a sus esquinas.
La coraza apareció en un estado de conservación poco común, y eso, paradójicamente, trajo su propio problema. Sus placas atadas no se podían registrar con la medición manual de siempre, de modo que durante más de medio siglo nadie documentó su estructura completa.
De 2015 a 2026: los rayos X llevan la pista de Goguryeo a Baekje
El giro empezó en 2015. Varios investigadores, entre ellos Shigeto Ishibashi, del Museo Histórico de Asuka del instituto de Nara, y el arqueólogo Takehiro Hatsumura, recurrieron a imágenes de rayos X y a la medición en 3D para estudiar la coraza sin desmontarla. Las imágenes dejaron ver que la protección del torso, las hombreras y los guardabrazos formaban un único sistema atado. En 2024, Hatsumura revisó armaduras de Gongsanseong, la fortaleza de la antigua capital de Baekje en Gongju, y encontró allí la misma disposición. La pieza de comparación, además, está bien documentada: en 2011, la Administración del Patrimonio Cultural de Corea anunció que el Museo de la Universidad Nacional de Kongju había recuperado de un depósito de agua, dentro de Gongsanseong, una coraza laminar de cuero lacado con una inscripción equivalente al año 645 d.C., además de placas laminares de hierro. El público internacional conoció los resultados en abril de 2026, cuando Arkeonews y Popular Science se hicieron eco del reportaje del diario japonés Asahi Shimbun.
Conviene, eso sí, no exagerar. Entre la armadura de Gongsanseong y la de Asuka-dera hay cerca de medio siglo de diferencia, y la de Asuka es la más antigua de las dos, así que la coincidencia habla de una tradición de diseño compartida y no de un original con su copia. Tampoco la construcción dice dónde se forjó una armadura. Isahaya concluyó que la mayoría de los aretes y cuchillos del depósito probablemente se fabricaron en Japón, y que las piezas hechas sin duda en Baekje seguían siendo escasas, salvo unas láminas de oro y plata que probablemente llegaron con las reliquias. Lo que cambió en 2026 fue hacia dónde apunta la flecha. Un tipo de armadura que antes solo se emparejaba con Goguryeo remite ahora, por su estructura, a Baekje, justo el reino al que el Nihon Shoki siempre atribuyó el envío de los constructores del templo.
Lo que puedes ver hoy en Asuka-dera
A quien llega por primera vez a Asuka-dera suele sorprenderle lo pequeño que se ve hoy el primer gran templo de Japón. De la pagoda no queda nada. Un modesto salón ocupa el lugar del antiguo Salón Dorado Central y todavía cobija al Gran Buda de Asuka, una figura de bronce instalada en el 609 d.C. (el Nihon Shoki dice 606) y muy dañada por el mismo incendio de 1196 que arrasó la pagoda. En 2026 el lugar ganó otra categoría: el 26 de julio, reunido en Busan (Corea) para su 48.ª sesión, el Comité del Patrimonio Mundial inscribió las Antiguas Capitales de Asuka y Fujiwara en la Lista del Patrimonio Mundial, y el sitio del templo de Asuka-dera es uno de sus 19 componentes. La historia de la armadura sigue en el Museo Histórico de Asuka, del instituto de Nara, donde los conservadores documentan el depósito pieza por pieza desde 2014. Su exposición especial de otoño sobre el nuevo sitio del Patrimonio Mundial estará abierta del 9 de octubre al 13 de diciembre de 2026, con entrada de 350 yenes para adultos, y anuncia piezas originales de excavación sin precisar todavía cuáles. Si te interesa ver cómo siguió la artesanía coreana en los siglos posteriores, los palacios reales del Seúl de la dinastía Joseon son la siguiente parada lógica.

Preguntas frecuentes
Q: ¿La armadura de Asuka-dera es anterior a la armadura de Baekje con la que coincide?
Sí, por cerca de medio siglo. La coraza de Asuka-dera quedó en los cimientos de la pagoda en 593, mientras que la armadura lacada de Gongsanseong lleva una inscripción que equivale al 645 d.C. La comparación se apoya en una construcción común, no en que una pieza sirviera de modelo a la otra.
Q: ¿La armadura se fabricó en Baekje o en Japón?
Es una pregunta abierta. Los rayos X muestran que su estructura sigue la de las armaduras de Baekje, lo que apunta a artesanos de Baekje o a sus métodos, pero la estructura no dice dónde se trabajó el hierro. La mayoría de los demás objetos del depósito, aretes y cuchillos incluidos, probablemente se hicieron en Japón.
Q: ¿Por qué enterrar una armadura bajo una pagoda budista?
Ningún texto lo explica. Junto con un cascabel de caballo, una piedra de afilar, aretes y más de 2.300 cuentas, la armadura entró en el depósito en el primer mes de 593, cuando las reliquias se colocaron en la piedra central y se levantó el pilar. Son los mismos bienes que aparecen en las tumbas de la élite de la época, y por eso algunos arqueólogos ven en el conjunto una ofrenda para proteger el terreno del nuevo edificio, más que un adorno para las reliquias.
Q: ¿Tuvo Goguryeo algún papel en Asuka-dera?
Sí. El instituto de Nara vincula con Baekje y Goguryeo a la vez los motivos de las tejas del templo, su planta de una pagoda rodeada por tres salones dorados y sus plataformas de doble nivel. Al terminarse el templo en 596 se instalaron en él un monje de Goguryeo, Eji, y otro de Baekje, Esō, y en 605 Goguryeo envió 300 ryō de oro para el gran Buda.
Q: ¿Qué fue el reino de Baekje?
Uno de los Tres Reinos de Corea. Dominó el suroeste de la península desde el 18 a.C. hasta 660, cuando cayó ante un ejército aliado de Silla y la dinastía Tang. Fue una de las principales vías por las que el budismo, la escritura y los oficios artesanales llegaron desde el continente asiático al Japón temprano.
Los excavadores de 1197 pasaron junto a ella sin encontrarla; los de 1957 la sacaron a la luz. Ahora que por fin se ha leído placa por placa, la coraza de 593 señala al otro lado del estrecho, hacia Baekje.