Historia

Cómo Corea del Sur salió de la pobreza y se hizo rica

Horizonte de Seúl con la Lotte World Tower sobre el río Han y un puente
En esta página
  1. Cómo salió Corea del Sur de la pobreza tan rápido
  2. Cómo era la economía de Corea del Sur antes del boom
  3. Qué encendió el milagro del río Han
  4. Cómo se ve hoy la riqueza de Corea del Sur
  5. Preguntas frecuentes

Corea del Sur salió de la pobreza en una sola generación gracias a una apuesta tan arriesgada como deliberada. En 1962, un gobierno militar decidió que el país entero viviría de exportar y, durante las tres décadas siguientes, obligó a un puñado de conglomerados familiares, los chaebols, a triunfar afuera o hundirse en el intento. El punto de partida suele subestimarse. Las cifras del Banco Mundial sitúan el PIB por habitante surcoreano de 1960 en 158,84 dólares, por debajo de los 174,86 de Ghana y poco más de la mitad de los 269,47 de Filipinas; en 2024, esa misma serie marca 36.238,64 dólares. Que un país casi sin recursos naturales abastezca hoy buena parte de los chips de memoria, los barcos y los autos del mundo tiene una explicación bastante más extraña, y mucho más calculada, que el consabido “trabajaron muy duro”.

Respuestas rápidas

  • En la serie en dólares corrientes del Banco Mundial, el PIB por habitante surcoreano pasó de 158,84 dólares en 1960 a 36.238,64 en 2024, un ascenso que a la mayoría de las economías occidentales les llevó un siglo.
  • El giro se atribuye a la política industrial exportadora de Park Chung-hee, que arrancó en 1962 con el primer Plan Quinquenal y se financió con créditos que el Estado dirigía a unos pocos conglomerados familiares, los chaebols.
  • El reconocimiento formal llegó el 12 de diciembre de 1996, cuando Corea ingresó a la OCDE como su miembro número 29, 34 años después de aquel primer plan.

Cómo salió Corea del Sur de la pobreza tan rápido

Lo consiguió al convertir la exportación, a partir de 1962, en toda su estrategia nacional: el crédito, el tipo de cambio, los aranceles y hasta la escuela se pusieron al servicio de esa sola meta. La mayoría de las economías de posguerra hicieron lo contrario y protegieron a su industria de la competencia externa. En América Latina esa receta tenía nombre propio, la industrialización por sustitución de importaciones, y fue la CEPAL, con Raúl Prebisch como secretario ejecutivo entre 1950 y 1963, la que le dio forma teórica. Los planificadores de Park Chung-hee, en cambio, mandaron a las empresas coreanas a competir afuera casi de inmediato, convencidos de que solo un comprador extranjero diría con franqueza si un producto valía la pena. Fue una apuesta dura, impuesta desde arriba. Dio resultado a lo largo de tres décadas, aunque no de manera pareja ni sin una crisis cambiaria de por medio.

Cómo era la economía de Corea del Sur antes del boom

Era una economía agrícola que dependía de la ayuda estadounidense. Suele decirse que Corea era más pobre que casi toda África, una frase que se acerca a la verdad pero peca de imprecisa: en 1960, sus 158,84 dólares por habitante quedaban por debajo de Ghana (174,86) y muy lejos de Filipinas (269,47), aunque por encima de Nigeria (93,14) y de Kenia (102,82). Visto desde México, el contraste resulta todavía más elocuente: ese mismo año, en la misma serie del Banco Mundial, México registraba 355,08 dólares por habitante, más del doble que Corea. La Guerra de Corea había terminado apenas siete años antes y había dejado la península partida en dos, buena parte de Seúl arrasada y una frontera que todavía se sostiene solo con un armisticio. A eso había que sumarle la casi total falta de recursos naturales, una alfabetización que el nuevo gobierno intentaba elevar a marchas forzadas y unas exportaciones que, al lado de las importaciones, no pasaban de ser un error de redondeo. Con ese panorama, ningún observador serio habría apostado a que Corea llegaría a ganar más que la mayor parte de Europa en dos generaciones. Y si la duda es en qué momento exacto se volvió un país rico, hay cuatro fechas que pueden defenderse.

Qué encendió el milagro del río Han

La chispa fue el primer Plan Quinquenal de Desarrollo Económico, aplicado a partir de 1962, después del golpe militar con el que Park tomó el poder en 1961. Con él, el país abandonó la sustitución de importaciones y se lanzó de lleno a manufacturar para exportar. En menos de una década, los textiles baratos, las pelucas y la madera contrachapada dejaron su lugar al acero (POSCO empezó a construir en Pohang en 1968) y después a los barcos. Hyundai Heavy Industries puso la primera piedra de su astillero de Ulsan en 1972 y en 1974 ya bautizaba dos superpetroleros de 260.000 toneladas de peso muerto, así que el astillero y sus primeros cascos se terminaron prácticamente a la par. Quien revisa los documentos de la época suele sorprenderse de lo condicionado que estaba el dinero. El gobierno elegía a dedo a unos cuantos conglomerados familiares, les canalizaba crédito subsidiado y les retiraba el apoyo sin contemplaciones cuando no cumplían las metas de exportación. Los coreanos siguen llamando a esa época “한강의 기적”, el milagro del río Han, y para finales de los años setenta la apuesta por Samsung, Hyundai, LG y SK ya había convertido a un país que vivía de la ayuda en un exportador industrial de verdad. En México la expresión tiene eco propio: los años de 1954 a 1970, los del llamado desarrollo estabilizador, se recuerdan como la época del milagro mexicano, aunque aquel crecimiento siguió apoyándose en la sustitución de importaciones que Corea dejó atrás en 1962.

Cómo se ve hoy la riqueza de Corea del Sur

Hoy la misma fórmula se nota en el dominio de unas pocas industrias muy específicas y de altísimo valor. Entre Samsung y SK Hynix suministran la mayor parte de los chips de memoria del mundo, el negocio que sostiene el boom exportador de semiconductores coreanos, mientras Hyundai y Kia venden autos en mercados donde el “Hecho en Corea” alguna vez fue motivo de burla. En México esa huella está a la vista: Kia ensambla autos en Pesquería, Nuevo León, desde mayo de 2016, cuando salió de la línea su primer Forte. Un despegue tan acelerado dejó, además, marcas que van más allá de la economía. La mayoría de los coreanos de más de 60 años vivió en carne propia la pobreza y también el auge, y esa doble memoria pesa en la forma en que se habla del trabajo, la educación y el riesgo. En Seúl, las pruebas se ven a simple vista. Las torres de vidrio de Gangnam se levantan sobre terrenos que a principios de los setenta todavía eran de cultivo, la red del KTX cubre casi todo el país y una maquinaria de exportación cultural (K-pop, K-drama) que antes de los noventa apenas existía como industria hoy vende en el mundo entero. La tabla del Banco Mundial cierra el círculo: en 2024, el PIB por habitante surcoreano (36.238,64 dólares) equivalía a unas 2,6 veces el mexicano (13.988,04), justo al revés de lo que ocurría en 1960.

Puente sobre el río Han y horizonte de Seúl, símbolo del milagro económico surcoreano

Preguntas frecuentes

Q: ¿Qué tanto dependió Corea del Sur de la ayuda de Estados Unidos?

La ayuda no creó el auge, pero mantuvo al país a flote mientras este llegaba: durante los años cincuenta, la asistencia estadounidense cubrió una parte enorme del presupuesto del gobierno y casi todas las importaciones, porque lo que se exportaba era mínimo en comparación. El cambio decisivo llegó en 1962, cuando los ingresos por exportaciones empezaron a reemplazar a los dólares de la ayuda como principal fuente de divisas.

Q: ¿Corea del Sur siempre fue más rica que Corea del Norte?

No. Durante los años sesenta, la industria pesada de Corea del Norte, respaldada por la Unión Soviética, le daba un PIB por habitante más alto que el del Sur, y las dos economías no se separaron con claridad a favor del Sur hasta que el auge exportador se aceleró en los años setenta.

Q: ¿Cuánto tiempo tardó Corea del Sur en volverse rica?

La mayoría de los economistas sitúa la transformación entre 1962, cuando empezó el primer Plan Quinquenal, y el 12 de diciembre de 1996, fecha en que Corea ingresó a la OCDE como miembro número 29. Son 34 años, más o menos lo que dura una vida laboral. México, el primer país latinoamericano en unirse a la organización, había ingresado el 18 de mayo de 1994 como miembro número 25.

Q: ¿Corea del Sur ya es más rica que Japón?

Si se mide con la serie en dólares corrientes del Banco Mundial, sí, aunque desde hace muy poco: el PIB por habitante coreano superó al japonés en 2023 (35.674 frente a 35.215 dólares) y amplió la ventaja en 2024 (36.239 frente a 33.797). Buena parte del cambio se debe a un yen débil, así que conviene tomarlo como una llegada muy cerrada y no como un veredicto.

Q: ¿Corea del Sur siguió creciendo o se estancó después de hacerse rica?

Siguió creciendo, aunque no sin tropiezos. La crisis financiera asiática de 1997 llevó a Corea al que entonces era el mayor programa en la historia del FMI, un crédito stand-by a tres años por 15.500 millones de DEG (unos 21.000 millones de dólares), aprobado el 4 de diciembre de 1997, al que siguió una reestructuración empresarial dolorosa. La recuperación llegó en pocos años, pero hoy la economía avanza a tasas bajas de un solo dígito, lejos del ritmo que marcó las décadas del auge.

Sin petróleo, sin minerales y sin ventaja de salida, Corea del Sur se industrializó en el lapso de una generación. Cuando alguien sostenga que algo así es imposible, el balance de su posguerra sigue siendo el mejor contraejemplo.

Parte de Corea moderna