Cultura

Experiencias en Corea del Sur: vivir como un local en Seúl

Familias descansando y comiendo en el suelo de la sala común de un jjimjilbang
En esta página
  1. Experiencias en Corea del Sur: qué significa vivir como un local
  2. Por qué los turistas eligen el jjimjilbang en vez del palacio
  3. Qué es un pc bang y por qué ahora atrae a los turistas
  4. ¿Esta tendencia reemplaza al turismo tradicional en Corea del Sur?
  5. Preguntas frecuentes

Dos viajeros, uno de Canadá y otro de Japón, aterrizan en Seúl el 12 de febrero y lo primero que hacen es ir a una clínica de cuidado del cuero cabelludo en Myeong-dong que vieron reseñada en redes sociales. Con esa escena arranca el reportaje que Korea Times publicó el 25 de febrero de 2026 para ponerle nombre a una tendencia: “vivir como coreanos”. Cada vez más turistas buscan experiencias en Corea del Sur fuera de la postal, en los lugares donde los coreanos hacen su vida diaria: el jjimjilbang (casa de baños), el pc bang (cibercafé para gamers), el mercado tradicional, la tienda de conveniencia y hasta el adivino del barrio. Según el reportaje, estos viajeros van “más allá de monumentos conocidos como los palacios reales y la montaña Namsan”. El circuito clásico de Gyeongbokgung y hanbok no desaparece; a su lado corre un segundo itinerario.

Respuestas rápidas

  • Viajar como un local por Corea suele consistir en dejar parte del viaje para espacios cotidianos, como el jjimjilbang, el pc bang, los mercados tradicionales o las pojangmacha de la noche, en lugar de llenar cada día de monumentos.
  • Korea Times dio cuenta de la tendencia el 25 de febrero de 2026 y citó como paradas populares las casas de baños, los cibercafés y los adivinos, porque son sitios que los coreanos frecuentan en su día a día.
  • En 2026, la entrada a Gyeongbokgung le cuesta ₩3.000 a un adulto extranjero y el palacio cierra a más tardar a las 18:00 casi todo el año; un jjimjilbang grande cuesta varias veces eso, pero no cierra nunca.

Experiencias en Corea del Sur: qué significa vivir como un local

Significa cambiar una parte de la lista de siempre (palacio, mercado, palacio, café) por los sitios donde los coreanos pasan cualquier martes por la noche. La clínica de aquellos dos viajeros encaja en un hábito que en Corea se vive como mantenimiento de rutina, y el reportaje lo respalda con datos de tarjetas del Korea Tourism Data Lab. En 2020, los servicios médicos y de bienestar se llevaban el 9,8% de lo que los extranjeros gastaban con tarjeta de crédito; en 2025 ya eran el 15,2%. Con el jjimjilbang pasa algo parecido, porque tampoco está pensado para turistas. Es una casa de baños abierta las 24 horas, mitad baño público y mitad pijamada, donde familias enteras se echan una siesta sobre el piso caliente después de remojarse. Si tu referencia es el temazcal, el baño de vapor prehispánico en el que se echaba agua sobre piedras calientes, conviene ajustar la imagen: el temazcal cumplía funciones higiénicas, terapéuticas y religiosas, y el jjimjilbang, en cambio, no tiene nada de ritual. Ahí se va a sudar, a remojarse y a dormir. El pc bang tampoco es un cíber cualquiera, de esos locales con computadoras para navegar por internet: es donde juega buena parte de los gamers casuales de Seúl. Elegir esos espacios en lugar de un palacio no es huirle a la historia, sino querer ver la Corea que no se detiene para la foto.

Por qué los turistas eligen el jjimjilbang en vez del palacio

Más que el precio, lo explica el horario. En 2026, Gyeongbokgung cobra ₩3.000 a los adultos extranjeros y, según el reglamento de visitas de los palacios, cierra a más tardar a las 18:00 casi todo el año (a las 18:30 de junio a agosto); los martes no abre. El jjimjilbang sale más caro, por lo general entre 10.000 y 15.000 wones, con la entrada nocturna en la parte alta de ese rango. Pero los grandes no cierran nunca, así que un solo pago te da el baño, las saunas secas y una noche sobre el piso caliente. Si tu vuelo aterriza tarde, puedes llegar y quedarte horas sin que nadie te apure ni te haga sentir visitante. Esa estancia larga y sin presiones es difícil de repetir en un sitio patrimonial, con sus patios acordonados y su hora de cierre. Tampoco los tatuajes suelen ser un obstáculo: las reglas de tatuajes en los jjimjilbang son más flexibles de lo que imagina quien va por primera vez.

Personas relajándose en la sala de descanso de un jjimjilbang coreano

Qué es un pc bang y por qué ahora atrae a los turistas

Un pc bang es un café gamer que se paga por hora, por lo general con computadoras de alta gama, fideos instantáneos y bebidas energéticas de la casa, y ha pasado de ser un lugar de locales a una parada turística en toda regla. Korea Times pone como ejemplo el T1 Basecamp PC Cafe, en el distrito de Mapo. Lo maneja T1, el equipo de Lee “Faker” Sang-hyeok, y el diario lo llama un sitio de “peregrinación” para los gamers de todo el mundo que visitan Corea. ¿Qué tiene de atractivo? Es barato, es social y te sienta codo a codo con jugadores coreanos, en lugar de dejarte detrás del cordón de un museo. En Seúl hay un pc bang cerca de la mayoría de las salidas del metro, así que es de las experiencias “locales” más fáciles de encontrar sin planear nada.

¿Esta tendencia reemplaza al turismo tradicional en Corea del Sur?

No del todo. Palacios, templos y museos siguen siendo el eje de la mayoría de los itinerarios de quienes van por primera vez, y lo que describe Korea Times es ir más allá de ellos, no saltárselos. Hay quien suma la cascada Hongje, los parques del río Han y el monte Bukhan; quien graba videos de comida en mercados tradicionales y tiendas de conveniencia, y quien reserva una sesión con adivinos de saju. La ciudad se preparó para esa demanda. En 2022, la Organización de Turismo de Seúl abrió el Centro de Turismo de Senderismo Urbano de Bukhansan y después sumó centros en los montes Bugak y Gwanak, donde puedes alquilar un equipo de senderismo completo en vez de cargar con el tuyo. Las pojangmacha de medianoche responden a la misma lógica, aunque el reportaje no las nombra. Y quienes repiten destino, sobre todo, parecen dar por cumplido el circuito de monumentos para salir en busca de lo cotidiano.

Preguntas frecuentes

Q: ¿Por qué se puso de moda viajar como un local en Corea?

Sobre todo, por las redes sociales. Así lo explicó a Korea Times Kim Nam-jo, profesor de turismo de la Universidad de Hanyang: “Hay una tendencia más fuerte a ir adonde van los coreanos, probar lo que hacen los coreanos y experimentar la cultura moderna y la vida cotidiana de Corea”. Según él, las redes sociales cambiaron de forma notable la manera de viajar.

Q: ¿Es seguro ir solo a un jjimjilbang siendo turista?

Sí. Son espacios familiares y con personal. En las zonas de baño, separadas por sexo, casi siempre hay que estar desnudo; en las salas comunes todos van vestidos y hombres y mujeres comparten el espacio.

Q: ¿Necesito hablar coreano para usar un pc bang?

No. El pago y el ingreso suelen resolverse en una terminal de autoservicio sencilla o con un escaneo de identificación, y la mayoría de los juegos se puede manejar a simple vista aunque no leas coreano.

Q: ¿Qué llevar a un jjimjilbang la primera vez?

Nada especial. Las toallas y el uniforme de algodón (camiseta y short) vienen con la entrada en el mostrador, así que basta con llevar el celular y efectivo o tarjeta.

Q: ¿En qué se diferencia una pojangmacha de un puesto callejero cualquiera?

La pojangmacha es, en concreto, la carpa naranja que funciona como bar: sirve comida por la noche con soju y cerveza. Los carritos de día, en cambio, venden algo rápido para picar.

Todavía no se sabe si esta será la forma dominante de recorrer Corea o si quedará como un nicho paralelo. Lo que sí cambió es la foto de viaje que vale la pena: menos puerta de palacio y más selfie en la sala de vapor.

Sala de sauna llena de vapor dentro de un jjimjilbang de Seúl

Parte de Vida moderna y cotidiana en Corea